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Impresiones de Detroit: Become Human durante el pasado Tokyo Game Show

Nos apasionan el futuro y las tecnologías. Tal vez eso ayudase a que cuando durante el pasado Tokyo Game Show tuvimos la oportunidad de probar por primera vez a Detroit: Become Human el juego nos gustara tanto.

El nuevo título de Quantic Dream ya se encuentra en una avanzada etapa de su desarrollo, (a juzgar por lo que vimos muy avanzada), y en la feria de videojuegos por excelencia de Japón se presentó un nuevo tráiler que empezaba a ponernos los dientes largos respecto a la idea de poder tenerlo en nuestras manos. Cuando poco después nos ofrecieron jugar una demo del mismo, nuestra respuesta no pudo ser otra que un sí rotundo.

Como seguramente ya sabréis, Detroit: Become Human nos presenta una sociedad futurista en la que los seres humanos convivimos con androides idénticos a nosotros no sólo en cuanto a apariencia física, si no también en sus razonamientos y en su forma de dialogar. Esto hace que poco a poco la semilla del miedo y la aversión hacia ellos vaya creciendo en nuestra especie, al mismo tiempo que algunos de los androides empiezan a tomar decisiones cuestionables teniendo en cuenta su naturaleza. Entre ellos comienzan a darse los primeros casos de rebeldía.

Y en medio de todo este dilema moral y ético, en el que no queda claro hasta qué punto un robot es una máquina y si una persona siempre debe importar más que ellas, tendremos la responsabilidad de controlar a una serie de personajes que nos irán mostrando los entresijos de una comunidad al borde del colapso.

Cómo no, Detroit: Become Human seguirá la línea marcada por Heavy Rain y Beyond: Two Souls respecto a nuestra capacidad de modificar el devenir de la historia en función de las decisiones que tomemos. Hasta el más mínimo detalle puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte, la victoria o el fracaso, la paz o la guerra.

En el gameplay que pudimos jugar tuvimos la oportunidad de controlar a Connor, un androide policía especializado en negociaciones al límite con terroristas, atracadores, psicópatas y todo tipo de desequilibrados.

La demo empezaba con una secuencia en la que nuestro protagonista llegaba a una casa con varios cadáveres por heridas de bala, y miembros de los cuerpos especiales de asalto controlando cada esquina mientras un helicóptero sobrevolaba la zona.

Detroit-Become-Human

Nuestra misión era inspeccionar cada pequeño detalle para recopilar información sobre lo que había sucedido en ese mismo lugar minutos antes, y aprovechar para conocer mejor a quién nos estábamos enfrentando. Al parecer, alguien había perdido los papeles y estaba dispuesto a todo.

De esta primera parte en el interior de la casa destacamos la capacidad de interactuar con un gran número de elementos. Fotos, jarrones, cristales rotos, manchas en el suelo… Cada pequeño detalle nos aportaba una pista o nos ayudaba a comprender la motivación del criminal. Los cuerpos sin vida allí presentes también nos sirvieron para reconstruir las escenas de los crímenes y tener en cuenta características del atacante como el brazo con el que disparó, desde donde lo hizo, cuantos intentos necesitó…

Al llegar a un acuario destrozado nos encontramos un pececillo naranja tratando de respirar fuera de su hábitat natural. Aquí pudimos tomar nuestra primera decisión. Por supuesto lo salvamos devolviéndolo al agua que todavía se mantenía dentro del cristal. Justo en ese momento un policía se cruzó con nosotros y cuestionó en la cara de Connor la fiabilidad que podría ofrecer alguien que ni siquiera es humano a la hora de negociar con un desequilibrado. Pronto tendríamos la oportunidad de demostrarle que estaba equivocado… (o no).

Detroit-Become-Human

Tras inspeccionar cada esquina salimos a la azotea, donde un hombre retenía a una niña a punta de pistola justo al borde del edificio. Un paso en falso, un francotirador errado o una mala palabra, y tanto él como la pequeña caerían al vacío sin salvación posible.

En cuanto atravesamos la cortina comenzó el momento de la verdad. Todo cuanto habíamos visto en la casa nos serviría para tratar de convencerle de que todavía estaba a tiempo de hacer lo correcto, pero la primera prueba comenzó incluso antes de empezar a hablar, cuando el hombre nos exigió que no diésemos ni un paso más. Le ignoramos.

Un intercambio de preguntas, respuestas y exigencias por ambos bandos iba moviendo un indicador hacia un lado u otro, permitiéndonos hacernos una idea de por dónde debían ir encaminadas nuestras acciones.

No queremos estropearos ninguna sorpresa, pero sí que os diremos que si hubiésemos sabido un poco más de japonés, tal vez las cosas hubieran terminado mejor para nosotros.

No, no terminamos abandonando el lugar heróicamente

No, no terminamos abandonando el lugar heróicamente

Gráficamente Detroit: Become Human apunta bastante alto. Las expresiones faciales son de lo mejor que hemos visto en lo que va de generación, y parece que la PlayStation 4 Pro en la que lo jugamos lo mueve a las mil maravillas. Si a esto le sumamos el espectacular diseño artístico que han elegido para el juego, puede que nos encontremos con uno de los mejores títulos a nivel visual de todo el catálogo de PlayStation.

A nivel sonoro no podemos sacar demasiadas conclusiones porque mientras lo jugábamos un amable miembro del staff de Sony nos iba dando indicaciones en japonés, pero la música sí que conseguía aportar epicidad durante la negociación. Tiene muy buena pinta.

Detroit: Become Human todavía no tiene fecha oficial de lanzamiento, pero sí que sabemos ya que su salida se producirá durante el próximo 2018. Cuanto antes mejor.

Jesús Rubio
Entusiasta de la tecnología y el sector del entretenimiento. Héroe de pueblos humildes, entrenador Pokémon, francotirador, piloto de carreras, estrella del fútbol, matazombies, cazarrecompensas, Bandicoot, Jefe Maestro… Amante de las grandes historias en el formato en el que mejor puedan ser contadas.

@RubiO_7_

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